Veinticuatro senderistas nos poníamos en marcha después de un aplazamiento y cientos de litros de lluvia caídos en los dos últimos meses. Había ganas y aunque el día salió gris tiramos hacia adelante para completar la excursión que nos había preparado nuestro compañero Mariano Lachén.
Poca luz para las fotos pero agradable temperatura para la marcha. Poco a poco se fueron cumpliendo los hitos del recorrido: Pardina de Acaso, Santa María de Belsué, Lúsera, embalse de Belsué (vacío pese a los caudalosos aportes de los «´lúmenes») y finalmente el encaramado pueblo de Belsué, final de la ruta.
Algo cansados pero contentos dimos buena cuenta de la comida en la localidad de Nueno. Más imágenes en el siguiente enlace.


